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Órgano Decisorio

¿Cómo funcionamos?


Somos diferentes, y conscientes de que tenemos que demostrarlo.
El organigrama de ARP no pasa por comités locales, provinciales, regionales... No queremos reflejarnos en una pirámide de poder, sino en una estructura participativa, colaborativa y coordinada.
Pensamos que la propia afiliación de base es quien debe participar directamente en los problemas, las decisiones y las soluciones del colectivo, y asumir uno u otro grado de implicación. Sería un modelo de "referéndum constante", en el que el órgano coordinador (olvidémonos de comisiones ejecutivas, secretarios de organización, comités...) velará por que las cosas se hagan mediante los cauces correctos y apropiados.
Es decir, coordinar, no decidir.
Para eso está el órgano decisorio, que se compone del conjunto de los afiliados (salvo renuncia expresa).


¿Cómo se va a llevar a cabo?


No somos técnicamente potentes (pero sí muy transparentes!), así que nos apoyamos en herramientas de participación que ya existen, en este caso Google Groups.
Crearemos grupos a los que invitaremos a los afiliados (las invitaciones son al email que nos proporciones al afiliarte, a través de él podrás participar), para que puedan ver y agregar mensajes, tareas, asumir funciones... Cada cual podrá elegir su implicación, como por ejemplo documentarse en cierta normativa e informar al resto, atender personalmente a otro afiliado afectado y que trabaje en el mismo centro, o convertirse en representante para presentar escritos oficiales en nombre de ARP.
Creemos que la división de la estructura por territorialidad está obsoleta, y que gracias a las nuevas tecnologías podemos aportar soluciones a problemas localizados en otros lugares. La experiencia y el conocimiento de los afiliados de una punta del país seguro que se puede aprovechar en la otra punta.


El compromiso y la experiencia de las personas que componen el órgano asesor, unido a la voluntad participativa de todos los afiliados, estamos convencidos de que se convertirá en una herramienta reivindicativa imparable.
La fuerza sin control no sirve de nada, por eso lo más importante es la información y la transparencia.